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Archivo para 11 diciembre 2010

Redes Sociales: ¿Eternas?

diciembre 11, 2010 2 comentarios

La verdad es que tenía en mente escribir un post sobre otro tema que me ronda por la cabeza, pero anoche hablando con un amigo surgió este tema a consecuencia de mi post anterior. La duda era clara:

¿Qué pasa con el perfil de una red social cuando uno muere?

La verdad es que después de rebuscar en las entrañas de 2 de las redes sociales más usadas en España, Tuenti y Facebook, he encontrado la respuesta. ¡Hay que mandar un formulario con las pruebas que te piden para cerrar la cuenta!

Con esto parece que controlamos el problema, pero no es así. ¿Alguien sabe en todas las redes sociales que puede estar la gente de su entorno? Por ejemplo, actualmente mucha gente tiene un perfil abierto en Facebook, LinkedIn y Twitter. ¿Pero que pasa si por ejemplo es parte otra red social o usa un pseudónimo en su perfil?

Creo que hay que buscar otros medios que se ajusten más a la realidad que estamos viviendo. A mí se me ocurren varias ideas, ¿y a vosotros?

La opción clásica sería dejar todas las claves de usuario en el testamento, para que los descendientes de uno puedan tomar las acciones necesarias en cada momento. Por ejemplo, tal vez, a la familia de un artista le conviene mantener aún después de su muerte la cuenta para seguir siendo el nexo con sus fans. ¡Sólo hay que ver todos los fans que salen cuando un artista muere!

La opción 2 es la más “virtual”. ¿Por qué no se pone a un “albacea”, al que tras un periodo de tiempo de inactividad, se le pueda preguntar por el estado del usuario?

La opción más drástica, y que no me gusta, es que la propia red después de un tiempo determinado de inactividad borre el perfil de esa persona o lo meta en “cuarentena” para después de otro periodo la borre definitivamente.

¿Qué creéis vosotros?

Aritz Ancin Murguzur
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Categorías:Redes Sociales

¿Privacidad en las redes sociales?

diciembre 8, 2010 Deja un comentario

Aprovechando una tarde ociosa en casa me he puesto a investigar en la privacidad de una de las redes sociales en la que tengo un perfil, y no he podido más que sentir impotencia e incredulidad por la poca facilidad que hay para controlar la información que uno comparte.

Hasta ahora, por no haberme molestado en investigar, no sabía de todas las estratagemas que usan este tipo de redes para compartir el máximo de la información de un usuario. Me explico, en la red de la que hablo hay una configuración global para la privacidad en la que yo tenía puesto que sólo “Mis Amigos” podían acceder a la mi información personal. Con esto yo creía que nadie más podía acceder a mi información. ¡Pero hay la sorpresa que me he llevado cuando investigando he visto que esto no era así! Esta red social tenía una opción de configuración particular para configurar las interacciones de “Amigos de mis Amigos” en las que les permitía el acceso a toda mi información (o casi). ¿Para que digo que sólo quiero que “Mis amigos” vean mi información personal, si luego no es así por otro campo que es más complicado de encontrar lo permite?

En esta época en al que se busca que las aplicaciones sean friendly para los usuarios, este tipo de estratagemas rompen con todo lo que marca la tendencia. ¿Cuál es la virtud del Iphone 4, el boom del momento? Su facilidad de uso. Es un producto diseñado pensado en el usuario. ¿Por qué no hacen lo mismo estas aplicaciones tan modernas? ¿Será por temas económicos y publicitarios?

Además de esta información compartida, los usuarios tenemos que tener cuidado con las aplicaciones que usamos, porque sacan toda la información del perfil de cada uno. Así que es recomendable controlar las aplicaciones que uno usa, por muy divertidas que sean.

¿Pero dónde está el equilibrio? Lo veo complicado. Estamos en un mundo hiperconectado, donde la red es un vínculo básico para la interacción entre distintos individuos. Las empresas buscan información de sus trabajadores y candidatos a puestos de trabajo en las redes sociales. Esto hace importante mantener una imagen virtual cuidada y controlada, y facilitando el control de la privacidad conseguiríamos una mejor imagen virtual. Ojo, que en la era actual la reputación on-line va a ser básica para las relaciones profesionales de cada uno.

Creo que es un error esta política de las redes sociales, pero la lucha es difícil. Por ello cada uno tendrá que repasar su perfil en esta redes de vez en cuando para controlar su reputación on-line. Otra opción es usar pseudónimos en las redes sociales, dificultando que los amigos de cada uno nos busquen. Pero si no mejora el control sobre la privacidad de cada uno y sigue aumentando el uso de estas redes para el control profesional, acabaremos todos usando nombres falsos y dificultaremos que nuestros amigos nos encuentren.

¡Necesitamos una revolución social para ser nosotros los que controlemos nuestra información!

¿Cómo? No lo sé, pero hay que conseguirlo.

Aritz Ancin Murguzur
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Categorías:Redes Sociales

Tecnología: ¿Un problema para los idiomas?

diciembre 5, 2010 2 comentarios

Después de un largo tiempo sin escribir, vuelvo a escribir con un reflexión que me preocupa. Como podéis ver en mi perfil, soy un chaval joven de 25 años y me estoy dando cuenta de que los idiomas están siendo destrozados por la comodidad de los usuarios de esta era tecnológica.

El primer elemento que comenzó a distorsionar el idioma fue el SMS, un gran invento que sin asumir coste alguno ha dado una rentabilidad increíble a las operadoras de telefonía móvil. En estos mensajes cortos, por lo limitado del espacio de escritura y para no gastar más dinero, la mayoría de la gente habla un idioma “esemesaico” en el que las vocales desaparecen, las “h”-s han dejado de existir y los signos de puntuación están en desuso o aún peor, se usan de separadores de palabras. ¡Y que decir de las odiadas tildes! Están ya no existen en el vocabulario de mucha gente.

El siguiente paso en la era tecnológica fueron los chat’s y el archiconocido Messenger. La misma generación que empezó a destrozar el idioma en los SMS, siguió usando ese pseudoidioma recién inventado para comunicarse se empezó a usar también en esta nueva plataforma. Aquí no hay excusas de espacio, ni de dificultad de escritura… ¡Pero todo el mundo seguía pervirtiendo el idioma! En esta plataforma de comunicación otro fenómeno que ocurría y ocurre es que los signos de puntuación, como norma general, han perdido su significado. Todo se hace mediante envío de frases sueltas, esperando que el destinatario las entienda. ¿Cuántas confusiones ha traído esta forma de escritura?

Por último llegó la explosión de las redes sociales, donde se agruparon los errores anteriores… ¿Qué nos queda de nuestro idioma y nuestra cultura?

Actualmente hay una porcentaje muy alto de gente, sobretodo los que van a sustentar a la sociedad en los próximos años, que no saben escribir correctamente un correo. No saben comunicarse en su idioma por escrito, porque sólo saben hacerlo con los pseudoidiomas de cada uno.

Yo pediría una reflexión a esta gente y, cómo no,  un esfuerzo para no perder los rasgos culturales de cada uno. Además es una forma de respetar al prójimo, bien amigo, cliente o proveedor. ¿Por qué alguien tiene que soportar la ignorancia? ¿O es poco respeto por el destinatario? El otro día en mi puesto de trabajo, leíamos correos que estaban mal escritos. Lo peor de todo es que éstas personas tampoco se molestan a pasar el corrector de faltas que tienen todos los editores de texto u clientes de correo electrónico.

Y ojo, ahora llegan los smartphones para seguir en la involución del idioma.

Por favor, vamos a cuidar nuestro idioma. Es uno de los rasgos que más nos diferencia de las demás culturas.

Aritz Ancin Murguzur
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