Redes Sociales: ¿Eternas?
La verdad es que tenía en mente escribir un post sobre otro tema que me ronda por la cabeza, pero anoche hablando con un amigo surgió este tema a consecuencia de mi post anterior. La duda era clara:
¿Qué pasa con el perfil de una red social cuando uno muere?
La verdad es que después de rebuscar en las entrañas de 2 de las redes sociales más usadas en España, Tuenti y Facebook, he encontrado la respuesta. ¡Hay que mandar un formulario con las pruebas que te piden para cerrar la cuenta!
Con esto parece que controlamos el problema, pero no es así. ¿Alguien sabe en todas las redes sociales que puede estar la gente de su entorno? Por ejemplo, actualmente mucha gente tiene un perfil abierto en Facebook, LinkedIn y Twitter. ¿Pero que pasa si por ejemplo es parte otra red social o usa un pseudónimo en su perfil?
Creo que hay que buscar otros medios que se ajusten más a la realidad que estamos viviendo. A mí se me ocurren varias ideas, ¿y a vosotros?
La opción clásica sería dejar todas las claves de usuario en el testamento, para que los descendientes de uno puedan tomar las acciones necesarias en cada momento. Por ejemplo, tal vez, a la familia de un artista le conviene mantener aún después de su muerte la cuenta para seguir siendo el nexo con sus fans. ¡Sólo hay que ver todos los fans que salen cuando un artista muere!
La opción 2 es la más “virtual”. ¿Por qué no se pone a un “albacea”, al que tras un periodo de tiempo de inactividad, se le pueda preguntar por el estado del usuario?
La opción más drástica, y que no me gusta, es que la propia red después de un tiempo determinado de inactividad borre el perfil de esa persona o lo meta en “cuarentena” para después de otro periodo la borre definitivamente.
¿Qué creéis vosotros?